Campaña del petrismo: entre los ‘tarimazos’ millonarios y denuncias por gastos y contratos
2026-03-02 - 05:24
La tarima, las carpas, los baños portátiles, el sonido, las pantallas, la logística, los cierres viales y las vallas eran las mismas. Lo único que cambió entre el polémico evento del MinSalud de los equipos básicos el pasado jueves 26 de febrero y el cierre de campaña del Pacto Histórico al día siguiente, fueron las banderas en cada esquina de la Plaza de Bolívar y la publicidad política del candidato Iván Cepeda posando con el presidente Gustavo Petro o los candidatos de las listas al Senado y la Cámara de Representantes. En las últimas horas, después de ambos eventos, se han ido conociendo algunas “perlas” sobre la realización de los mismos. Ya no solo que, entrados en gastos, utilizaron la misma tarima y logística, sino que en ambas citas hubo derroche de recursos –típico de cierres de campaña de los políticos tradicionales que antes criticaban– y hasta opacidad o justificaciones que vuelven a poner los reflectores sobre la forma en la que el petrismo ha administrado la plata para elecciones. EL COLOMBIANO estuvo en el evento del viernes y habló con fuentes de esa fuerza política para indagar sobre la estrategia a pocos días de las elecciones del 8 de marzo, que incluye ‘tarimazos’ millonarios y denuncias de malos manejos de recursos. Según confesó la propia cabeza del Pacto a la Cámara por Bogotá, María Fernanda Carrascal, la empresa productora fue la misma del evento del jueves, “pero son dos contratos distintos”; dijo que la campaña se financia con un préstamo de la cooperativa Confiar, aunque ocultó los datos de la empresa operadora de la logística del evento, lo que generó críticas en redes. La congresista, que espera reelegirse, adjuntó una factura del evento que suma $568 millones por toda la producción del “Pacto Fest”. Fue un evento de entrada gratuita que llevó a cerca de 30 artistas con un line-up con todos los géneros y para todos los gustos. Hubo gente desde las 11 de la mañana hasta casi la medianoche. No se llenó la plaza completa en ningún momento, según constató este diario, pues la zona frente al Congreso y la esquina del Colegio San Bartolomé se mantuvo sin aglomeraciones a pesar de que solo llovió entre las 4 y 6 de la tarde, antes del discurso de Cepeda. Volviendo a la factura, resulta que fue pagada de contado, en efectivo, por César Giovanny Abadía Rojas, quien figura como gerente de campaña. Se trata de un activista del petrismo que hizo parte en 2023 de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de la representante a la Cámara Susana Boreal en el cargo de asistente grado I. El candidato a la Cámara del Centro Democrático, Daniel Briceño, citó el artículo de la ley 1415 de 2011 para decir que “los recursos de campaña se reciben y administran a través de una cuenta única bancaria. El Pacto pagó $478 millones de la organización de su cierre de campaña en Bogotá en efectivo, eso está prohibido. Violaron la ley”. Carrascal le contestó que el dinero “se sacó de Confiar con un cheque de la cuenta de campaña y ese cheque se entregó al proveedor”. Según denunciaron usuarios en redes, y constató este medio, a la fecha no han reportado en Cuentas Claras el préstamo de la cooperativa, aunque aún tienen días para reportarlo. El rezago en el reporte de recursos de campaña es relativamente normal en todas las fuerzas políticas, pero llama la atención que en este caso coincida con un evento cuestionado por la forma en que se pagó y que aún no aparezca en esa plataforma creada para promover la transparencia. En otra respuesta, la congresista argumentó que “con Confiar movemos nuestra financiación y al ser una cooperativa mover grandes montos de manera digital es difícil, así que muchos pagos hemos tenido que hacerlos en efectivo a través de cheques que la misma cooperativa emite”. Pero la criticaron en redes diciéndole que resulta “curioso”, por decir lo menos, que el sistema financiero no pueda hacer un movimiento de $500 millones, a lo que respondió que “no es lo mismo un banco a una cooperativa de crédito y ahorro”. Finalmente, Carrascal quiso centrar la atención en que su campaña, supuestamente, gastó la mayoría de recursos en el evento de cierre y no en vallas como otros partidos. La candidata Paloma Valencia elevó una solicitud urgente a la Contraloría y a la Procuraduría para que determinen si hubo una transgresión a las normas que prohíben el uso de recursos públicos en actividades proselitistas. Sobre todo porque, según Valencia, ya no solo es la “coincidencia” de ambos eventos sino que en el caso del MinSalud se cuestiona si era necesario hacer un montaje de esa magnitud una semana antes de elecciones y con la crisis de la salud como telón de fondo. Más allá del detalle de la factura, esta nueva polémica se suma a otros cuestionamientos recientes con candidatos del Pacto Histórico, empezando por el propio Iván Cepeda y la cabeza de lista al Senado, Carolina Corcho. A mediados de enero de este año, EL COLOMBIANO reveló nuevas sospechas sobre la plata utilizada para la consulta del Pacto Histórico en las elecciones de octubre en las que Cepeda resultó ganador. El gerente de esa campaña, Saúl Garzón, le dijo a este diario que una parte de los recursos que gastó el Pacto Histórico fueron a través de un crédito. Pero días antes, el periodista y columnista de este periódico, Melquisedec Torres, denunció que una parte importante de las donaciones que recibieron Cepeda y Corcho —$1.462 millones de $2.392 millones en total— para la consulta del Pacto en octubre, provino de empresas sin reportes de actividades financieras o incluso lugares donde ya no funciona la actividad comercial que aparece en los papeles, como un restaurante de corrientazos. Si miramos el panorama completo de la campaña del Pacto Histórico y de las quejas del gasto exacerbado del Gobierno Nacional previo a la Ley de Garantías, hay patrones que se repiten. Además del MinSalud, otras entidades del orden nacional hicieron contratos millonarios sin una justificación de peso y eso incluye otros muchos ‘tarimazos’ alrededor del país que hacen pasar por eventos institucionales (ver recuadro anexo). En concreto, sobre el evento de los equipos básicos, que fue pagado con recursos públicos, hay denuncias de presuntas presiones por parte del Ministerio de Salud para que funcionarios asistieran. Las imágenes de esa tarde, en pleno centro del poder, son impactantes: 51 ambulancias parqueadas en fila de espaldas a la Catedral Primada y en todo el centro un “ejército” de funcionarios uniformados con afiches y coreando arengas a favor del presidente Gustavo Petro y su ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Este diario ha publicado varias investigaciones con los líos del programa de los EBS (Equipos Básicos de Salud). Esos equipos le valen al país más de $6,87 billones, según cifras oficiales, aunque podría ser más. Ha habido una serie de quejas en contra de esos EBS, cuyo desempeño no parece llenar las expectativas de pacientes y alcaldías. Lea también: Petro le metió $4 billones a los Equipos Básicos de Salud y la ejecución va solo en un 16% Según expertos, no efectúan sus funciones en simultáneo ni al tiempo en todos los departamentos. Además, el Ministerio consignaba como ejecutada una misión médica que ni siquiera se había realizado en los territorios, por cuenta de los trámites de contratación de cada municipio. El candidato Iván Cepeda leyó todo su discurso en la noche del viernes en la Plaza de Bolívar. Según dijo, él mismo lo había escrito y era la plaza número 71 que ha visitado hasta ahora durante su campaña. Esa cifra alta contrasta con las pocas entrevistas que ha concedido y los pocos debates o foros a los que ha asistido. El “teflón” del senador de izquierda le ha permitido seguir punteando todas las encuestas, algunas con mayor o menor porcentaje. Pero en todas gana. En su discurso, de casi 20 minutos, hizo alarde de las encuestas, pero muy por encima. Insistió, en dos ocasiones, que su campaña “es sin shows y estridencias”, pero minutos antes lo antecedieron en la misma tarima un grupo de artistas nacionales con sus bandas y grupos; publicidad política regada casi que en cada baldosa; vallas fijas y móviles con la imagen de Petro y el candidato al Congreso que más intentaba destacarse para la foto. Como sucede en la mayoría de campañas en Colombia. Hasta mascota tenían, pues un jaguar estaba representado en toda la publicidad, intentando competirle al “tigre”, como se autodenomina el candidato del otro extremo, Abelardo de la Espriella. Lea también: Iván Cepeda en lío doble por las Farc: el PC de Raúl Reyes y las camisetas de disidencias en su evento “Cepeda no es como Petro. Es mejor. Mire que hasta para decir los discursos no echa carrera”, le dijo bajo reserva a este diario un congresista del Pacto que estuvo en la tarima ese día. En efecto, el candidato de la izquierda hizo un discurso con cinco puntos principales a los que les puso un título rimbombante a cada uno, como la “revolución ética”, su primera gran propuesta que consiste en sacar de raíz cualquier atisbo de escándalos o corrupción, como los que ha tenido el Gobierno, y enviar un mensaje de austeridad prometiendo bajar todos los salarios si llegan al poder. Sin embargo, con lo sucedido con los ‘tarimazos’ del jueves y viernes y los cuestionamientos por la forma de pago, más los líos por las donaciones de octubre pasado, todo indica que a la campaña aún le cuesta cumplir con la primer promesa.