Lo que une y divide a Cepeda y Cristo tras su acuerdo político: ¿Se insistirá o no en una Constituyente?
2026-03-19 - 20:50
Días después de haber declinado su candidatura, este jueves el exministro Juan Fernando Cristo y su movimiento político En Marcha anunciaron su adhesión a la aspiración presidencial del senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico. En medio de elogios y agradecimientos mutuos, un interrogante de primer orden marcó las condiciones para la adhesión: ¿hubo acuerdo para no convocar una constituyente? Como ministro del Interior del saliente Gobierno de Gustavo Petro, Cristo insistió en su negativa a reformar la Constitución de 1991 y pregonó un célebre “gran acuerdo nacional” que, al final, no logró materializarse. Ahora, cuando el actual jefe de Estado redobla esfuerzos en su cruzada constituyente, el tema nuevamente saltó a escena. Sin ambages, Cristo advirtió desde ya que es una alternativa inconveniente: “La convocatoria en estos momentos de una Asamblea Nacional Constituyente es inconveniente y es inoportuna. Profundiza la división del país y distraería al próximo gobierno de las tareas urgentes que tenemos por delante en materia de seguridad, salud y de estabilidad fiscal”. Lea también: ¿Unión de Paloma y Abelardo? Uribe lanzó mensaje con la iniciativa y De la Espriella ya respondió De hecho, al revisar el acuerdo suscrito entre Cristo y Cepeda se evidencia que la premisa es que todas las reformas sociales propuestas deben ser “resultado de acuerdos y deliberaciones y tramitarse por vía legislativa” en el marco del respeto a la Constitución del 91. Ante las declaraciones de Cristo, el aspirante presidencial del Pacto Histórico manifestó que seguirán luchando por la defensa de la Constitución de 1991, “por sus principios, por la idea esencial de que la soberanía reside en el pueblo, lo cual no significa esa defensa cerrada de la Constitución que no podamos avanzar concertadamente en su reforma y en su implementación plena y absoluta. Por eso hoy afirmamos con claridad que es mucho más lo que nos une de aquello que nos divide”. Otro de los puntos acordados es una de las banderas de Cristo: el fortalecimiento de la autonomía territorial y la descentralización, “cerrando brechas entre las regiones. La ley de distribución de competencias y recursos será una prioridad en la agenda legislativa del gobierno”, dice el acuerdo. En esa misma línea, se determinó que en caso de ser elegido Cepeda trabajará por la construcción de una política de paz “con seguridad humana” y el ejercicio legítimo del monopolio de la fuerza por parte del Estado para garantizar los derechos de la ciudadanía en los territorios. “La implementación integral del Acuerdo de Paz de 2016 será una prioridad del gobierno”. A ello se suma el impulso de una transición energética justa y la defensa de la vida y del ambiente, por lo que se establece que la protección de la selva amazónica será una prioridad de la agenda de gobierno. Además, la defensa de la soberanía nacional y de la integración latinoamericana, así como del multilateralismo, los derechos humanos y el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas. Entre otras, se acordó que haya “una lucha frontal” contra la corrupción y la presentación al Congreso de una reforma política que profundice la democracia, así como que se establezca “un liderazgo capaz de crear las condiciones para un escenario de diálogo social, político y empresarial que permita alcanzar un gran acuerdo nacional y facilite la reconciliación entre las y los colombianos”. Por último, se precisó que el Pacto Histórico y el movimiento En Marcha liderarán acciones orientadas a vincular a la campaña a sectores empresariales, así como a actores políticos y sociales no militantes, en especial a organizaciones de víctimas surgidas al amparo de la Ley de Víctimas y a liderazgos regionales que promueven una mayor autonomía territorial.