Seis jóvenes desaparecieron sin dejar rastro hace dos meses en Tolima, ¿qué dicen autoridades y familiares?
2026-03-25 - 19:41
Seis jóvenes entre los 18 y 21 años llevan desaparecidos desde finales de enero. Son oriundos de Mariquita y Fresno, Tolima, y no se sabe de su paradero desde entonces. Mientras tanto, sus seres queridos insisten para que su búsqueda no quede en el olvido. Hasta el momento, las autoridades ofrecen 35 millones de pesos por información de dónde pueden estar. Se trata de David Santiago Toro Arévalo, Freddy Hernando Galindo, Santiago Izquierdo Cuervo, Zait Stevan Ángel Delgado, Sergio Andrey Vanegas Moncada y Luisa Fernanda Chavarro Díaz. Le puede interesar: Van casi cuatro meses de la desaparición del profesor de la UdeA, Daniel Higuita, ¿qué se sabe? Fuentes enteradas dijeron a EL COLOMBIANO que los jóvenes podrían hacer parte, presuntamente, de una banda de microtráfico, que supuestamente haría parte del Clan del Golfo. Y, al parecer, se habrían quedado con unos recursos que les habrían generado represalias. Por su parte, en un comunicado, la Gobernación del Tolima indicó que los hechos están siendo analizados “como parte de un proceso que va más allá de una desaparición aislada”. En ese documento se dice algo que podría relacionarse con lo dicho a EL COLOMBIANO: que “las autoridades no descartan que exista una estructura detrás, por lo que el caso se aborda con un enfoque integral y de alta complejidad”. “Las investigaciones avanzan y presentan resultados importantes. Por la naturaleza del proceso no podemos revelar detalles, pero se está trabajando con todas las capacidades institucionales para esclarecer los hechos”, dijo el secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra. Además, el funcionario agregó que “en una investigación no se puede descartar ninguna hipótesis. Todas las líneas están siendo analizadas con el debido rigor”. Por su parte, el comandante de la Policía del Tolima, coronel John Ánderson Vargas, dijo a El Espectador que “No nos atrevemos a lanzar juicios que puedan ser a priori a algo que no conocemos. Estamos investigando, porque es algo extraño. De acuerdo con algunas informaciones que hemos recibido, los jóvenes que desaparecieron sí tienen un vínculo con personas que expendían estupefacientes y son temas que estamos investigando; además, cuatro de ellos pertenecen a la comunidad LGBTI”. Cristina Ruiz, la madre de crianza de Zait Stevan Ángel, uno de los jóvenes, habló de él a El Espectador: “Él era orgulloso. Le gustaba su loción, su ropa tenía que estar limpia siempre. Si le tocaba venir a cambiarse tres veces al día por el calor, lo hacía, porque le gustaba estar bien”. En la mañana del 30 de enero, antes de salir a trabajar a su floristería, Cristina le dio dinero a para que comprara algo de comer. “Yo encontré las evidencias: compró huevos, salchichón y pan”. Pero luego de eso no volvió a tener comunicación con él, pese a que se escribían por Whatsapp todo el día, según contó a ese medio. Le puede interesar: La inquietante llamada de la universitaria de Barranquilla localizada en España: “Cuando esté bien ubicada les aviso” Cristina le escribió a las 6:00 p.m., pero los mensajes no le llegaban. “Eso era muy raro, porque él tenía datos. Incluso, si estaba ocupado él me llamaba rápidamente cuando veía los mensajes, pero a las 7:00 p.m. le volví a escribir y seguía saliendo una rayita no más”, dijo. Cristina se fue para la casa y allá encontró el bolso de Zait Stevan. Podría ser que estuviera cerca, él nunca salía sin él. “Lo cargaba para todos lados, con su cepillo, su crema y todo. Tengo la impresión de que recibió una llamada o que alguien llegó a buscarlo. Él dejaba el bolso cuando pensaba volver”, añadió. Pensó que el joven volvería en la noche o al día siguiente, pero no fue así. A su casa llegó el padre de Sergio Andrei Venegas, quien tampoco sabía dónde estaba su hijo desde el día anterior. Luego, en medio de su búsqueda, le contaron que vieron a Zait Stevan con una joven, Luisa Fernanda Chavarro Díaz. Llamó a su madre, porque sabía dónde trabajaba, y la señora se puso a llorar porque tampoco sabía nada de ella. Cuando se acercaron a denunciar la desaparición se dieron cuenta de que había un cuarto desaparecido: Santiago Izquierdo Cuervo. Las autoridades les pidieron esperar unos días, porque había fiestas en un pueblo cercano y creían que los jóvenes podían estar allí. “Pero a él no le gustaban las montoneras. Yo sabía que no estaba allá, pero dije: de pronto los muchachos lo convidaron. No sé qué pasó, pero el martes me llamaron para poner la denuncia en Fiscalía”, dijo Cristina. Ahí comenzaron las llamadas extorsivas, personas inescrupulosas pidiéndole dinero desde cárceles. En medio del proceso para encontrarlos, Cristina cayó en cuenta de que Fredy Hernando Galindo Cruz, conocido como “Cheo”, había desaparecido dos semanas antes que Zait Stevan, el 30 de enero. Justo buscó a su mamá, y se empezaron a mover por redes para enterarse de que había un sexto caso: Santiago Toro Arévalo. Y un séptimo: una joven que también desapareció en Mariquita, pero a mediados de 2025.