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Todo lo que hay detrás de la desaparición de David Acosta en Bogotá, ¿se escondió por deudas?

2026-03-19 - 00:01

La desaparición del ingeniero David Acosta en el norte de Bogotá, que durante varios días generó preocupación por un posible secuestro, dio un giro inesperado tras revelarse nuevos detalles que apuntan a una salida voluntaria relacionada con deudas, apuestas y presuntos vínculos con esquemas piramidales. La información fue conocida a partir de una investigación de El Tiempo. En contexto: Apareció con vida el ingeniero David Acosta, que había desaparecido en Bogotá hace dos semanas Según el reporte periodístico, Acosta, de 27 años y profesional en ingeniería de petróleos, fue visto por última vez la noche del 28 de febrero en la zona norte de la ciudad. Cámaras de seguridad lo registraron ingresando a un casino en la Zona T hacia las 8:46 p. m., donde permaneció más de cuatro horas apostando en una mesa de cartas. Durante ese tiempo realizó pagos con tarjeta y manipuló dinero en efectivo. Al salir del establecimiento, alrededor de la 1:04 a.m., caminó por el sector y su rastro se perdió por algunas horas. Sin embargo, nuevas imágenes lo ubicaron nuevamente a las 3:49 a.m. del 1 de marzo ingresando a otro casino cercano, donde permaneció apenas dos minutos antes de retirarse. A las 3:51 a.m. fue captado saliendo y caminando hacia el occidente de la ciudad. Desde ese momento no se volvió a tener información sobre su paradero durante 16 días. La ausencia del joven generó alarma entre sus familiares, quienes inicialmente temieron que se tratara de un secuestro o un caso de extorsión, hipótesis que se reforzaron por el contexto de inseguridad en la capital. No obstante, estas versiones nunca fueron confirmadas por las autoridades. El caso tomó un giro clave el pasado 16 de marzo, cuando Acosta se comunicó con su familia para informar que estaba con vida. En esa llamada, relató que supuestamente había sido interceptado por varios hombres que lo obligaron a subir a una camioneta y lo trasladaron contra su voluntad hasta el Urabá antioqueño. Según su versión, posteriormente logró escapar y terminó en La Guajira. Un día después, los familiares notificaron a los investigadores que el ingeniero había aparecido. Sin embargo, lo que llamó la atención de las autoridades fue la solicitud expresa de la familia para que no se revelaran más detalles del caso y se diera por cerrada la investigación, una situación que despertó dudas entre los encargados. De acuerdo con la investigación de El Tiempo, detrás de la desaparición habría una realidad distinta. Fuentes cercanas al caso señalaron que Acosta enfrentaba una millonaria deuda que debía saldar la misma noche en la que fue visto por última vez. En lugar de cumplir con ese compromiso, habría decidido apostar el dinero en el casino, donde terminó perdiéndolo. Este hecho habría sido el detonante para que el ingeniero tomara la decisión de abandonar la ciudad de manera voluntaria, con el objetivo de evadir sus responsabilidades económicas. La supuesta historia de secuestro, según estas versiones, habría sido una estrategia para desviar la atención y justificar su desaparición. Adicionalmente, el medio reveló que Acosta estaría vinculado a presuntas estructuras de tipo piramidal, lo que habría incrementado la presión financiera sobre él y explicado el nivel de endeudamiento que enfrentaba. Estas prácticas, ilegales en Colombia, suelen generar grandes pérdidas económicas para quienes participan en ellas, así como conflictos con terceros. El contexto previo a su desaparición también aporta elementos clave. La tarde del 28 de febrero, el ingeniero se comunicó con su familia y mencionó actividades cotidianas como el pago de un gimnasio y la compra de ropa en el Centro Comercial Andino. No obstante, su verdadero destino habría sido el casino, al que, según las indagaciones, asistía con frecuencia. Siga leyendo: Golpe en Medellín y Bello a las Disidencias: capturaron a responsables de ataques a torres de energía Para las autoridades, la falta de pruebas sobre el supuesto secuestro, sumada a las inconsistencias en el relato y al comportamiento de la familia tras su reaparición, refuerzan la hipótesis de que se trató de un viaje voluntario. Además, no existe evidencia concreta que confirme su traslado forzado hacia otras regiones del país. El caso muestra los riesgos asociados a las apuestas y las deudas, así como sobre el impacto de los esquemas ilegales de inversión que siguen afectando a ciudadanos en Colombia. También pone en evidencia cómo, en algunos casos, una desaparición que inicialmente parece un hecho delictivo puede tener detrás motivaciones personales y económicas. Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando la información disponible para determinar si existen responsabilidades legales adicionales en este caso. Entérese: Hallaron sin vida al gobernador indígena Eutimio Valencia Duave tras ser reportado como desaparecido

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